De vuelta por Navidad: la pesadilla de las hipotecas
Desde que cada uno se fue a vivir hace años a una ciudad distinta, eran pocas las ocasiones que coincidían los seis en su localidad natal. Hacía ya dos años que no quedaban todos juntos desde la última vez, y ahí estaban en la terraza de siempre, a la una del mediodía. Uno: – ¿Por cierto, reclamasteis los gastos de la hipoteca con el modelo que os envíe por mail? Seis: – Sí, de hecho, el banco, al cabo de unos meses, me llamó y me ofreció casi la totalidad de lo que reclamaba y acepté. Dos: Pues a mí,... Read More




