Casos Dorsia e Ideal… ¿Qué hacer, como consumidor, cuando cierra una franquicia?

Aunque los orígenes de las franquicias en España se remontan a finales de los años 50 y principios de los 60, es bien entrado el presente siglo cuando este modelo de negocio alcanza su cenit contabilizando en la actualidad en torno a 1.400 franquiciadoras con más de 71.000 unidades franquiciadas, cuya facturación acumulada total supera los 27.000 millones de euros y da empleo a casi 300.000 personas, lo cual nos da idea de su importancia y peso en la economía nacional.

Los sectores en los que tiene cabida este modelo de negocio son de lo más diverso siendo las franquicias de servicios las que, por su forma de funcionar, mayor impacto tienen entre los consumidores en caso de cierre, ya que incluye clínicas dentales, academias de idiomas, academias de enseñanza no reglada, centros de estética…

A lo largo del tiempo la quiebra y cierre de franquicias no ha sido algo inusual, hecho que se vio acentuado tras la pandemia COVID. Y de ello tenemos múltiples ejemplos Dentix, iDental, Formación Contínua Profesional, S.L., Opening…y las más recientes franquicias de estética Centros Ideal, y Clínicas Dorsia, el primero con el cierre de centros en Madrid y el segundo en Barcelona.

Normalmente el cierre no es ordenado, sino abrupto y sin previo aviso, dejando muchos usuarios afectados que habían comenzado la relación contractual (tratamientos, clases…), e incluso que ya habían pagado o se habían comprometido con una financiera y ahora se encuentran con el servicio sin prestar y con los pagos desembolsados.

Si te encuentras afectado por el cierre inesperado de una clínica, los pasos a seguir para proteger tus derechos son los siguientes:

  1. Recopila toda la Documentación (publicidad, contratos, facturas, presupuestos…) que demuestre tu relación con la franquiciada.
  2. Presenta una reclamación por escrito a la franquiciadora, dejando constancia de que no se ha cumplido el contrato y exigiendo su finalización. Si además firmaste un préstamo o el pago “a plazos”, es también obligatorio que reclames a la entidad de crédito exigiendo la conclusión de los pagos como consecuencia del cierre.
  3. Si además de no haberse finalizado el tratamiento en el caso de estos centros, el recibido hasta ese momento no ha sido satisfactorio, tendrás que reclamar por los daños y perjuicios que se te hayan causado (quemaduras por depilación láser, prótesis mal colocadas…). En estos supuestos es necesario hacerse con un informe pericial que acredite el mal servicio (la negligencia médica).
  4. Finalmente, si por imposibilidad económica has dejado de pagar el préstamo o “los plazos” y el banco te ha incluido en un registro de morosos, puedes reclamar también una indemnización por vulneración del derecho al honor, al tratarse de una inclusión indebida.

De lo dicho hasta ahora quedan claro dos cosas: la primera, que pese al fiasco y la frustración que provocan estos cierres, hay solución para reclamar; la segunda, que para ello hay que contar con el asesoramiento experto, y desde Red Abafi ponemos a su disposición nuestro equipo de abogados y economistas con amplia experiencia en el campo del derecho de consumo y negligencias médicas, con la finalidad de ayudarle en un procedimiento tan tedioso y que no tome ninguna decisión sin conocer las implicaciones de esta en cada momento.

 

Autor: Eugenio García

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