Banco Popular / Banco Santander

Banco Popular: información, desinformación y daño (a los de siempre)

Banco Popular: información, desinformación y daño (a los de siempre)

Dentro de la enorme cantidad de noticias que sobre Banco Popular, y su adquisición “por un euro” por parte de Banco Santander, corren por los medios de comunicación me llamó la atención una donde se señalaba que semanas antes de la intervención de la primera entidad ya se había tomado la decisión por el Consejo de Administración de la segunda de llevar a cabo una oferta para su adquisición. Hasta ahí podemos entender que todo es normal y partiendo de la base de que nunca he asistido a una de estas reuniones, entiendo que es la sede adecuada para la toma de decisiones de tal calado, siendo una de las ofertas valoradas la adquisición por “cero euros”.

Entonces empiezan a llegarme a la cabeza toda una serie de ideas que cuando fueron ordenándose empezaron a generarme cierta inquietud y que me llevan a comprender, sin duda, la indignación de los miles de particulares y PYMES que han perdido el ahorro/inversión realizado en Banco Popular y otro tipo de productos.

La noticia decía que en la reunión del Consejo de Administración de Banco Santander de 22 de mayo de 2017 se decide hacer una oferta por Banco Popular, y concretamente se valora por “0 euros”. Entiendo que dicha propuesta habrá sido realizada tras el intenso y profundo análisis de cientos de expertos, y que dicho análisis estaría sustentado en cierta información que llevase a la propuesta que aprueba el Consejo.

Partiendo de la base de que el análisis haya requerido un mínimo de días para su realización, teniendo en cuenta tanto la importancia de la entidad de crédito que se “adquiría” -la quinta de nuestro país-, como su supuesta delicada situación, ello nos lleva al entorno de los primeros días de mayo, momento en el que, supuestamente, Banco Santander ya contaba con información que llevase a realizar una oferta como la comentada, no olvidemos: cero euros.

Por otro lado, y tratando de visualizar la situación desde la perspectiva de un accionista o bonista, cualquiera de la entidad, los que hoy lo han perdido todo en la operación, contaban con información como la que facilitaba el ministro de Economía Luis de Guindos en el XXIV Encuentro Financiero organizado por Deloitte (el mismo que hoy no facilita su informe y del que se dice que es confuso y poco esclarecedor de la situación real de la entidad en el momento de su intervención), en el que se decía literalmente: “lo que nos indica el Banco de España es que es un grupo solvente y sin problemas de liquidez (…) el futuro del banco lo tendrán que decidir sus accionistas”.

Estas declaraciones, realizadas el 19 de abril de 2017, donde se habla de “solvencia” y ausencia de “problemas de liquidez”, conforme a la información del Banco de España, es la perspectiva con la que contaban los clientes en el momento de la intervención, la noche del 6 al 7 de junio.

La información en poder del Banco Santander lleva a valorar la oferta de adquisición del Popular por “0 euros”, mientras que paralelamente la información (o desinformación) que facilitaba oficialmente la entidad, e incluso el ministro de Economía, avalada por el Banco de España, es que no había problemas de liquidez… Justo el motivo que lleva primero a que el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del Banco Central Europeo otorgase al banco la etiqueta de “inviable” y que a continuación la Junta Única de Resolución (JUR) intervenga y resuelva la situación del banco, venta por un euro al Banco Santander, con el grave daño conocido por todos.

Son miles las preguntas que debemos hacernos respecto a esta problemática y que lógicamente no podemos afrontar en estas notas, como porqué no hubo (o sí) otras ofertas del banco los días previos a la intervención; qué ocurre con los informes realizados por terceros de la situación de la entidad; si las palabras de De Guindos, Sarachu u otros en diferentes momentos se ajustaban a la realidad o favorecían lo que estaba a punto de ocurrir; pero sobre todo, qué hubieran podido hacer los miles de afectados con la información que poseía Banco Santander, por ejemplo, tomando en consideración que la semana anterior a la intervención salieron depósitos del Banco Popular de instituciones públicas e inversores institucionales por valor de más de 4.000 millones de euros.

Quizá la respuesta es que se hubiera podido minimizar el daño de los que, como siempre, al final tienen que asumir el soportarlo, o quizá no… Con los datos publicados se hace difícil saberlo, pero aún así, queremos conocer lo ocurrido y que si, como suponemos, los clientes no contaban con la adecuada y veraz información, sean los tribunales quienes resuelvan la problemática de aquellos que hoy lo han perdido todo, como ya hemos resuelto en tantas ocasiones los letrados de Red Abafi.

Por: Antonio Acosta