Los servicios bancarios y financieros básicos en las zonas rurales deben considerarse de primera necesidad

Que nuestras zonas rurales se están quedando sin gente y a la vez sin servicios, hoy es un hecho. Quiero llamar la atención sobre una realidad que está aconteciendo en muchos de nuestros pueblos, donde no existen entidades financieras, ni cajeros, con lo que esos habitantes no tienen acceso a los servicios bancarios y financieros básicos que si tenemos los que vivimos en las ciudades.

Hay que recordar que hace pocos años éramos un país absolutamente bancarizado, donde había multitud de entidades financieras en cada barrio y en cada pueblo de nuestra geografía, además nos han acostumbrado a realizar numerosas gestiones en dichas entidades financieras.

El proceso de concentración bancaria, unido al cierre de muchas oficinas de las entidades existentes, hace que muchas personas que tenían una oficina debajo de casa, en las ciudades, tengan que desplazarse una mayor distancia, para ser atendidas en otra, lo cual, unido a la reducción de personal y a la concentración de clientes, al atender a una mayor cantidad, por el cierre de otras oficinas y entidades, se traduce en la prestación de un peor servicio y en muchas ocasiones, sufren el cobro de mayores cantidades en comisiones por servicios que se les prestan de peor calidad

Esto en las zonas rurales, es mucho peor, pues nuestros pueblos han perdido sus oficinas bancarias, no teniendo ni un simple cajero para poder disponer de liquidez, para sus necesidades diarias.

Muchas personas mayores para poder sacar dinero o realizar una transferencia, tienen que desplazarse unos cuantos kilómetros para acudir a una población más cercana donde sí tienen alguna entidad financiera. Muchas personas mayores, no conducen o ya no están en condiciones de conducir con lo que tienen que utilizar algún transporte público, si lo tienen, o solicitar ayuda a algún familiar, vecino o amigo.

Pero no son únicamente las personas mayores, las que tienen problemas de acceso a servicios bancarios y financieros, en las zonas rurales, sino cualquier persona, cualquier autónomo que tenga un bar, una casa rural, un agricultor, un ganadero, tiene los mismos problemas.

El móvil e internet en algunos supuestos y servicios, puede ser de utilidad, pero no en todos, como por ejemplo disponer de liquidez para que cuando pasen por esos municipios, los vendedores ambulantes con alimentos y productos de primera necesidad, los ciudadanos puedan comprar, ya que en muchos de éstos, ni hay supermercado, ni tienda, donde poder comprar. A ésto hay que añadir que muchas personas, no manejan bien internet o el móvil, o no hay la suficiente cobertura para realizar determinadas operaciones con velocidad y seguridad.

Yo defiendo que el acceso a determinados servicios bancarios y financieros, en las zonas rurales deben ser servicios de primera necesidad.

Las soluciones son varias, no estaría mal que esas personas de las zonas rurales, cuando acuden a su pequeño supermercado o tienda para realizar la compra de la semana, pudieran pagar un recibo del móvil, de luz, el IBI, o incluso sacar alguna pequeña cantidad de dinero. Sería bueno para el dueño del pequeño supermercado que fijaría clientes, aumentando sus ventas y sería también bueno para los ciudadanos, que verían cómo tienen acceso a determinados servicios bancarios básicos, y además seguro que estos pequeños empresarios, cobrarían mucho menos en comisiones que cualquier entidad financiera.

La solución podría venir también de una farmacia local, de una administración de loterías. Me gusta la idea de ir a sellar un boleto de lotería, por un euro y solicitar treinta euros, con lo que nos darían 29 euros, así obtendríamos liquidez para nuestros pequeños consumos de la semana, un café, un vino, etc.  

Tengo que decir que en las gasolineras debido a algún proyecto que ya está funcionando, es posible, echar gasolina y sacar dinero con ciertos límites.

Otra solución, debería venir por parte las administraciones, las cuales están obligadas a prestar servicios a sus ciudadanos, a fijar la población existente y atraer a nueva.

Casi todos los pequeños municipios, tienen locales que podrían habilitarse para estas actividades. Seguro que tienen alguna zona o metros sin utilizar. En dichos locales, propiedad del Ayuntamiento, al igual que se podría instalar una dispensador de farmacia, sin no la hay en el municipio, se podría instalar una pequeña oficina de correos, un registro único o ventanilla única, pero lo más importante, es que se podría instalar un cajero o habilitar una pequeña oficina para que la entidad financiera que apueste por este proyecto, pueda unas horas o unas mañanas al mes, prestar servicios bancarios y financieros básicos en estas pequeñas zonas rurales.

A este proyecto se deben sumar las Diputaciones Provinciales y las Comunidades Autónomas, aportando cada administración, lo que se estime necesario para que este proyecto salga adelante.

Creo que sería bueno para todos, incluso para la entidad financiera que apueste por este proyecto, captando cientos de nuevos clientes y pongo el ojo en las Rurales, pero pueden ser otras.

¡Ahí lanzo el guante!

Por: Juan José Santos