Neobancos

Neobanco: ¿está seguro mi dinero?

La aparición del fenómeno fintech ha supuesto una disrupción en el panorama bancario español, transformando a la banca tradicional y obligándola a modernizarse para seguir siendo competitiva. Podríamos decir que ya estamos en una segunda fase de esta revolución y ya empiezan a tener cierto calado los neobancos o challenger Banks.

¿Qué son los neobancos?

Los neobancos y los challenger banks también son bancos fintech, categoría que según el Banco Central Europeo (BCE) engloba entidades financieras cuyo modelo de negocio se basa en la innovación tecnológica.

Son entidades que carecen de sucursales y que tienen implantada una plataforma tecnológica online que permite a los usuarios controlar sus finanzas y realizar todo tipo de operativa (desde abrir una cuenta corriente hasta contratar un fondo de inversión).

Podríamos dividir el abanico de neobancos en tres categorías:

  • Los neobancos cuyo propietario y desarrollador es una entidad financiera tradicional, que crea un nuevo banco 100% digital.
  • Los neobancos creados a través de la combinación de una entidad bancaria ya existente que da su licencia y una fintech que desarrolla un software.
  • Los neobancos nacidos sin la tutela de una entidad financiera, creando su propio modelo de negocio tecnológico.

¿Qué son los challengers Banks?

Los challenger Banks son entidades de crédito con ficha bancaria similares a las tradicionales pero 100% digitales.

¿Está seguro mi dinero en este tipo de bancos?

Los neobancos “seguros” serían los bancos tecnológicos, que operan vía online pero que tienen abierta una ficha bancaria en un país de la Unión Europea. Para valorar la seguridad de cada neobanco primero hay que analizar en qué país tiene ficha bancaria.

Detectado el país, deberemos conocer su propio Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). En el caso de España se garantiza hasta 100.000 euros por cliente, en cuentas y depósitos.

Un neobanco con ficha bancaria es igual de seguro (o inseguro, según se mire) que un banco tradicional, con la diferencia de que no operamos físicamente a través de la estructura de su personal.

Pongamos algunos ejemplos de neobancos que ya están operando en el mercado:

  • Orange Bank es un banco francés  que tiene previsto desembarcar en España en 2018. Desconocemos todavía si operará como filial del banco francés, con lo cual el FGD será el francés, o como entidad española.
  • N26: está siendo uno de los favoritos. Es un neobanco alemán. Por tanto, nuestros depósitos y cuentas están garantizados por el Compensation Scheme of German Banks en hasta 100.000 euros. Se encuentra además supervisado por BaFin, el supervisor alemán.
  • Bunq B.V:  radicado en los Países Bajos, por lo que se garantiza hasta 100.000 euros, asegurado por el gobierno de los Países Bajos, por el Sistema de Garantía de Depósitos del Banco Nacional de los Países Bajos (DNB).
  • Ferratum Bank plc: adherido al Sistema de Garantía de Depósitos de Malta con una indemnización de hasta un máximo de 100.000 euros por depositante o su equivalente en cualquier moneda. En caso de problemas, responde, por tanto el FGD maltés. 

Algunos otros neobancos aún están limitando la apertura de cuentas a los residentes del país dónde tienen ficha bancaria, como por ejemplo:

  • Monzo Bank Limited: entidad financiera registrada en Inglaterra y Gales. Nuestro dinero está garantizado por el Financial Services Compensation Scheme(FSCS), en hasta £85.000 en caso de quiebra del banco.
  • Starling Bank Limited: un neobanco muy similar a Monzo.
  • Atom Bank plc  similar a Monzo y Starling Bank. Como curiosidad decir que pone en contacto a clientes que quieren una hipoteca con brokers hipotecarios.

La aparición de estos neobancos supone la necesidad de que la banca tradicional se modernice y sea más competitiva. Sin duda, en este último extremo será más beneficioso para el usuario final ya que al introducirse más operadores en el tráfico bancario bajarán los precios (por ejemplo, en comisiones bancarias).

Esta opinión es compartida por el Presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI)  que opina que este fenómeno supondrá una mayor inclusión financiera.

Por: Cristina Borrallo Fernández